Esto ha generado estándares de codificación que difieren en gran medida según el fabricante. Siguiendo de cerca muchos recalls de productos del mercado que han tenido gran repercusión en los medios en diversos países, tales como Estados Unidos y China, los organismos rectores y las organizaciones industriales están buscando maneras de mejorar, estandarizar y beneficiarse de la codificación, en especial, para facilitar el proceso de track-and-trace (trazabilidad) para productos de rubros tales como alimenticio y farmacéutico.
La codificación de datos variables en empaques primarios y secundarios ha sido una herramienta efectiva dentro de un sistema track-and-trace. Con el tiempo, la codificación evolucionó y pasó de códigos de una y de dos líneas a sistemas de serialización más sofisticados, que ofrecen mucha más información y control para el seguimiento de los productos. Las empresas deben revisar todas las opciones de codificación antes de determinar la mejor para una aplicación.
Codificación básica
Todas las empresas que venden por medio de canales minoristas tradicionales usan codificación básica: códigos UPC (preimpresos, datos estáticos) y fecha abierta — open dating — códigos variables para asistir con la rotación de inventario e información de frescura para los comercios minoristas y para los consumidores. Muchos fabricantes también han implementado fecha cerrada (closed dating) incluyendo códigos alfanuméricos que representan información de fabricación más integral para uso interno (lote, fecha de fabricación, etcétera). En la actualidad, en Estados Unidos, no hay requisitos o estándares regulatorios sobre fechas abiertas o cerradas, excepto en algunos casos, tales como preparados para infantes y suplementos dietarios.
Tecnologías de codificación digital
Existen múltiples tecnologías disponibles para codificación digital de datos variables en empaques primarios y secundarios, conforme a la aplicación y al substrato implicado:
La inyección continúa de tinta (CIJ) de caracteres pequeños. Aplica un chorro de gotas de tinta al empaque por medio de un cabezal de impresión. CIJ emite un agente secante junto con la tinta, por lo que puede aplicarse a una amplia variedad de substratos que incluyen papel grueso con y sin recubrimiento, plásticos y metales.
Las impresoras de inyección térmica de tinta (TIJ). Utilizan cartuchos de impresión con diversas cámaras pequeñas calentadas mediante electricidad, similares a la tecnología que se usa para impresoras de escritorio. Las TIJs son reconocidas por su capacidad para generar gráficos de alta calidad y simbologías bidimensionales de alto grado, tales como códigos DataMatrix.
Codificadores láser de CO2 sellados. La luz láser infrarrojo se genera mediante una descarga de radiofrecuencia en una mezcla de gas de dióxido de carbono para el cambio térmico del substrato, modificando el color de la superficie, derritiendo o quitando una capa del substrato. Esta tecnología es ideal para las aplicaciones en las cuales la tinta puede no adherirse tan bien, tales como botellas de bebidas, que suelen estar en entornos húmedos.
La impresión por transferencia térmica. Cuenta con un cabezal de impresión de transferencia térmica y una cinta que hace contacto con substratos flexibles, como filmes sintéticos y etiquetas de papel. Los elementos de impresión están controlados por programas, a fines de crear imágenes en tiempo real, que incluyen códigos de barras, texto y gráficos claros de alta resolución.
Los sistemas de codificación de caracteres grandes funcionan. De manera similar a los sistemas CIJ, pero pueden emplearse tamaños de caracteres más grandes para empaques secundarios, como por ejemplo, cartones para embalaje. Las impresoras de caracteres grandes pueden reemplazar a las etiquetadoras para obtener un rendimiento más rápido y que no haya costos de etiquetado.
Codificación automática
Los codificadores digitales de datos variables pueden interconectarse para recibir datos de manera remota de otros sistemas, lo que reduce los errores humanos en gran medida y también permite configuraciones y cambios más rápidos. Asimismo, la interconexión ayuda a los fabricantes a evitar penalidades que los minoristas pueden exigir por productos con códigos incorrectos. La codificación automática es ideal para las empresas que necesitan sincronizar datos en diversas impresoras y líneas de producción.
Captura automática de datos
Los escáneres o los sistemas de visión se emplean para leer y para capturar información de los códigos en diversas etapas del proceso de producción. Estos sistemas brindan métodos para asegurar la calidad del código, verificar que el código o la etiqueta del producto cuentan con la información apropiada y que el código o la etiqueta correctos se colocaron en el empaque, mediante un número de serie válido para la trazabilidad. Entonces, la información del código se relaciona con los sistemas de negocios (ERP) que crean pedigrés de productos a nivel del número de lote.
Los sistemas automáticos de captura de datos también crean una unión padre-hijo para capturar grupos de envío (shipping agregations), tales como cajas y pallets. Estos grupos permiten a los fabricantes revisar los detalles de envío mediante una jerarquía, a fines de determinar el pallet en que se transportó a una caja y a un producto individual. Este sistema se usa para el seguimiento de la cadena de suministro y para la gestión de recalls del mercado.
Serialización en masa
La serialización en masa comprende la asignación de un código único a cada elemento en particular. La información del código se relaciona directamente con los sistemas de negocios (ERP) que crean pedigrés de productos a nivel del cada elemento único. Esto significa que se puede seguir el historial de la cadena de suministro del producto desde la fabricación hasta el nivel del consumidor. Cuando se aplican números de serie únicos a los empaques, los fabricantes tienen la razón para adoptar una solución track-and-trace integral. Con el escaneo y la infraestructura de datos apropiados, el cliente puede relacionar estos códigos con los destinos previstos, con el objeto de crear un historial de la cadena de suministro. Con estos datos disponibles, es posible tomar el código de un producto individual y:
• Determinar su autenticidad. El sólo verificar si un código es válido y si está en circulación es un método muy directo para ayudar a determinar si un producto es una falsificación o no. Utilizar un número de serie único de 10 dígitos que emplea caracteres alfanuméricos (y elimina vocales) proporciona 600 billones de combinaciones de códigos potenciales. En el supuesto caso que se necesite controlar 50 millones de códigos durante un período de tiempo definido, una falsificación tendría alrededor de una posibilidad en 12 millones de adivinar un código que se verificaría como válido. Como es posible copiar un código de un producto válido y aplicarlo a una falsificación, se recomienda tomar medidas adicionales para obtener una solución por niveles.
• Identificar fuentes potenciales de desvío. Cuando inspectores de la empresa detectan que canales no autorizados están distribuyendo productos, el código y el historial de la cadena de suministro brindan una prueba importante que indica la última organización que tomó posesión del producto dentro de la cadena de suministro autorizada.
• Permitir el recall del mercado de cierto lote de producto. Los recalls del mercado suelen estar asociados con números de lotes específicos. Al relacionar números de lotes a números de serie únicos y al saber desde dónde se enviaron estos productos serializados, el fabricante puede contactar rápida y únicamente a los participantes de la cadena de suministro que tienen en su posesión los productos a retirar.
Regulaciones
En Estados Unidos la guía para la industria más reciente de la FDA, de marzo de 2010, reforzó el concepto de que un identificador numérico estandarizado (SNI) en la unidad de venta menor conformará la base de cualquier sistema de control de fármacos recetados. No obstante, la incertidumbre de las características propias de la implementación, tanto en Estados Unidos como en Europa, y las preocupaciones persistentes sobre la salud de la economía global dan la respuesta a por qué muchas empresas no han querido invertir en sistemas de serialización en masa.
En noviembre de 2010, ANVISA, la Agencia nacional de vigilancia sanitaria de Brasil anunció que todos los productos farmacéuticos vendidos en ese país deben usar códigos serializados en formato DataMatrix 2D en una etiqueta de seguridad impresa por la casa de la moneda nacional. Las empresas deben cumplir con esta regulación antes de que comience el año 2012.
Una tendencia evidente en la industria farmacéutica durante los últimos dos años es el uso de estaciones de impresión/ lectura/desecho “roll-in”. Estas estaciones pueden instalarse en una línea de empaque existente o usarse de manera autónoma. Por lo general, constan de un componente que manipula el material para transportar los cartones, una impresora de inyección térmica de tinta (TIJ) para aplicar códigos 2D y legibles, un sistema de visión para verificar los parámetros atribuidos, un mecanismo de desvío para el manejo de excepciones y una interfaz base de datos/ operador para ingresar los datos requeridos y guardar las “transacciones” producidas en relación con el proceso de codificación y de inspección.
Estos sistemas brindan beneficios inmediatos en términos de mejor calidad y rendimiento y se pueden aplicar directamente ya que cumplen con los estándares nacionales europeos existentes (por ejemplo, regulación francesa CIP 13) y con los previstos en otros países.
Aunque aún hay muy pocas regulaciones vigentes en la actualidad, las empresas que piensan a futuro están dando los primeros pasos hacia niveles más altos del uso de codificación, hasta la serialización en masa, utilizando sistemas de trazabilidad y de inspección ampliados que pueden actualizarse para satisfacer las exigencias de regulaciones futuras. Asimismo, estas soluciones pueden ayudar a las empresas a proteger sus marcas valiosas hoy en día.
Fuente: Enfasis Packaging






